A la vista de esta portada de La Razón, he pensado que
podía resultar oportuno realizar un rápido repaso a las iniciativas sindicales
de esta envergadura, que durante nuestra corta y reciente democracia hemos
tenido "a favor y en contra de España", dado que parece evidente, al
menos para este tipo de prensa, que el ejercicio de este derecho (de momento
todavía constitucional), no tiene más sentido que perjudicar (y entiendo que a
sensu contrario, gobernando "los otros", beneficiar) al país.
Antes de entrar a repasar las huelgas y casi huelgas de la
democracia, y a modo de pequeño recordatorio, he aquí un esquema de huelgas de
los últimos años del franquismo, años en los que los españoles volvimos a
recuperar este ejercicio (que no derecho), perdido con la desaparición de la
República, y eso que los "grises" todavía ejercían sin excepción de
"Romero el Madero", actuando con suficiente contundencia como para
dejar algún que otro manifestante muerto o malherido en las calles:
1970.- Huelga contra los juicios de Burgos (no parece que
eso de fusilar a los discrepantes fuera demasiado correcto, (¿o sí?).
1971.- Huelga laboral reivindicando derechos sindicales y
saldada con un muerto y numerosos heridos en la factoría de Seat y en otros
lugares.
1976.- Huelga general reivindicando elecciones libres y
libertad sindical. De nuevo, numerosos heridos por la actuación policial.
Y llega la democracia (¿casualidad?, ¿conquista?,
¿resultado de un frío cálculo de los poderes fácticos?,..:
1ª.- 05/04/1978.- Paro general de una hora, convocado por
la Confederación Europea de Sindicatos, contra el alto desempleo existente en
Europa. Gobernaba por aquel entonces Adolfo Suárez. Como la UCD todavía era una
almagama de grupos ideológicos poco homogéneos, a diferencia del actual PP, y
D. Adolfo "un traidor" para algunos de los prohombres de nuestra
España, podíamos convenir en que el resultado fue,
"0" a favor de España, "0" en contra de España
"0" a favor de España, "0" en contra de España
2ª.- 20/06/1986. Gobernaba Felipe González, y le dio por
reformar el cálculo en las pensiones, encontrando una fuerte oposición a lo que
muchos percibieron como recorte de derechos.
"1" a
favor de España, "0" en contra de España
3ª.- 14/12/1988. Gobernaba también Felipe González, y le
dio por reformar el empleo juvenil, y eso que los sindicalistas llevaban barba
en aquellos tiempos, pero no lo percibieron como un claro beneficio social.
"2" a favor de España, "0" en contra
de España
4ª.- 28/05/1992. Seguía gobernando Felipe González, y le
dio por reformar las prestaciones por desempleo. Se encontró con fuertes
resistencias y media jornada de paro en toda España.
"3" a favor de España, "0" en contra
de España
5ª.- 27/01/1994. La última huelga general contra el
gobierno de Felipe González, que acababa de aprobar una reforma laboral, que
tampoco entusiasmó a los trabajadores.
"4" a favor de España, "0" en contra
de España
6ª.- 26/06/2002. La primera huelga general en contra de España, gobernando José Mª Aznar, y frente a sus reformas laborales de 1997 y 2001.
A diferencia de las anteriores, los sindicatos fracasan en
su intento desestabilizador.
"4" a favor de España, "1" en contra
de España
7ª.- 29/09/2010. De nuevo, una legítima huelga general,
contra el gobierno de Zapatero, provocada asimismo por sus improcedentes
reformas laborales de 2006 y 2010.
"5" a favor de España, "1" en contra de España
8ª.- 29/03/2012. Gobierna Rajoy y nunca se ha llegado tan
lejos en una reforma laboral. Por primera vez, se modifican sustancialmente, ya
no determinados derechos y prestaciones, sino el propio marco de relación entre
empresarios y trabajadores, alterando todo equilibrio existente en favor de los
primeros.
Los trabajadores amenazan una vez más a España, y de
hacerse realidad nos encontraríamos con el dramático resultado de:
"5" a favor de España, "2" en contra
de España
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No simpatizo con los sindicatos más que con los partidos políticos, alcanzados ambos de lleno por la cultura de la corrupción, pero me parece peligrosísima esta estrategia de demonizar a los unos, mientras los otros se libran de toda responsabilidad sobre los abusos y desmanes cometidos. Desde que Inglaterra reconoció el derecho a la unión sindical en 1824 hasta hoy, ha llovido mucho y no siempre a gusto de todos, pero sin duda hemos avanzado en la construcción de una sociedad más justa. Si estos nuevos representantes del liberalismo más ortodoxo consideran que la existencia de los sindicatos beneficia tan solo a unos pocos, y que su desaparición favorecería el empleo, tendremos cuando menos que desconfiar de sus buenas intenciones.
Con 5,3 millones de personas sin trabajo y otros 630.000
en la lista de espera del desempleo, hemos encontrado un nuevo enemigo del
interés general (tras estudiantes, funcionarios y socialistas), los sindicatos.
Con permiso de Bertold Brech, "primero culparon a los
socialistas de haber hundido al país, y yo no dije nada porque yo no era
socialista; luego culparon a los estudiantes de incendiar las calles, y tampoco
dije nada porque yo no era estudiante; más tarde empezaron a tomar medidas
contra los funcionarios y resto de empleados públicos, por vagos y desleales, y
tampoco dije nada porque yo no era funcionario; luego descubrieron que los
sindicalistas estaban perjudicando a los intereses generales del país y
poniéndolo en peligro ante los mercados financieros, y tampoco dije nada porque
yo no era sindicalista. Cuando finalmente me culparon a mi, ya no quedaba nadie
para protestar y defenderme,.....







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