Desoyendo los reiterados consejos de las dos o tres únicas personas que han llegado a leer mi blog en el pasado, he tomado la decisión de volver a las andadas. Estoy convencido de que constituye una terapia excelente para liberar parte de mi frustración, e incluso para desactivar la creciente agresividad que me invade y que me podría llevar a cometer un crimen algo diferente -y tipificado en el código penal- a este que estoy cometiendo con el noble arte de la literatura.
Ha muerto Madiba, ese hombre carismático, íntegro, luchador, orgullosos, igualitario, y tantos otros calificativos propios de un ser extraordinario, que le hizo acreedor del Nobel de la Paz, pero sobre todo del amor y respeto de millones de personas en todo el mundo. Lloran su desaparición en Sudáfrica, Brasil, Palestina, Irlanda, y otros muchos países de seis continentes, incluido el País Vasco en donde Arnaldo Otegi se ha despedido de él con la frase “eskerrik asko eta irabazi arte!” (parafraseando en euskera el famoso “we shall overcome, some day”), pero su herencia queda aquí, ya que hemos aprendido que hay que buscar la reconciliación, sin renunciar a la memoria histórica.
Mientras lloramos a Nelson Rolihlahla Mandela en España, crece la intolerancia por parte de nuestros gobernantes -probablemente cada vez más nerviosos y crispados ante la previsible pérdida de sus privilegios en 2015- gobernantes que descalifican sistemáticamente cualquier discrepancia con sus decisiones, y por supuesto, con su ideología, la única verdadera por la gracia de Dios.
Ojala que el ejemplo de Madiba nos sirva como guía para seguir luchando por todo aquello en lo que creemos y para defender todo cuanto construimos con tantísimo esfuerzo y tiempo, no sin cubrirnos en ocasiones de polvo, sudor y sangre. Quizás nos ayude a despertar de este largo letargo en la complacencia de un pasado todavía cercano en el que el futuro se veía de modo muy diferente a hoy. Nada se nos regaló entonces y nada se nos regalará ahora. Parafraseando a Ismael Serrano, tal vez os hemos contado pocas “batallitas” de gendarmes y fascistas, de dulce guerrilla urbana y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda,…
Me alegro mucho de tu retorno, porque no puedes dejar huérfanos a los miserables humano-robots-expoliados, de tus clarividentes apreciaciones, je je je!.
ResponderEliminarDe todas maneras, no hay que ser pesimistas, puesto que el presidente del primer gobierno español de los trabajadores, después de haberles depojado de todos sus derechos laborales, sanitarios y educativos, acaba de dejarnos tranquilos con sus palabras de visionario sin parangón, pues ve claro como el agua cristalina que lo peor de la crisis ha pasado ya, y que el ESTADO DEL BIENESTAR es un modelo irrenunciable para los países europeos, y sobre todo, para Esssssspania!!
Dentro de poco dirá lo que España necesita, que Franco fue un dictador fascista que cometió genocidio aniquilando a decenas de miles de personas en la postguerra por sus ideas políticas, y que por supuesto, impulsará la ley de la memoria histórica. ¡¡¡Cualquier cosa con tal de ganar las elecciones!!!